martes, 13 de noviembre de 2007

¡Detengan al ladrón!

La venta del día fue por demás exitosa, un domingo cualquiera en el mercado del distrito de Jesus maría. Eran días de inflación, de vendedores ambulantes, de caos; para que se ubiquen, eran tiempos de Alan Garcia y compañia. Tiempos que da miedo recordar y más miedo aun teniéndolos de nuevo "dirigiendo" el pais. Eran tiempos de un joven ebanista que aun en los peores momentos no perdió el optimismo, y radiante él con el dinero en el bolsillo, soñaba con sus proyectos sus sueños sus ilusiones y tambien cómo hacer para que el monstruo de la inflación no deshaga lo soñado. Como el día terminó temprano compartía vivencias con otro amigo sobre la plataforma de una camioneta, se tenía un buen panorama desde ahi.
De pronto una voz femenina rompiendo la monotonia del caos, ¡Deténganlo! ¡Detengan al ladron!. Lo curioso era que todo el mundo volvió la mirada a donde provenía los gritos por el puro inmpulso de la curiosodad pero nadie se atrevía a hacer algo por la angustiada señora. Por la posición privilegiada observe el siguiente cuadro, un jovenzuelo adelante a toda carrera, el que efectuó el robo, seguido más atras por otros dos jovenes que gritaban tambien ¡ladrón!, ¡ladrón! y seguidos inmediatamente por la atribulada dama; era tan fácil darse cuenta que los otros dos eran compinches y lo que hacian era mas bien obstaculizar el intento de la señora de ponerle la mano encima.
De lo que hize en ese instante no es momento para contarlo ni ufanarme de nada; sólo que me vino a la memoria por un simple paralelismo con lo que en estos tiempos estamos atravezando en esta nuestra región y tal vez en nuestro pais, crisis moral le dicen.
Decía en un post anterior no somos pueblos pasivos solo somos pobres con una gran dificultad para encarar la tribulaciones de la corrupción, porque es una verdad que hoy por hoy afrontar a los corruptos es de verdad una tarea que no sólo se requiere de valentía sino tambien de tiempo y algo de recursos económicos; y en momentos como los actuales del tan mentado "día a día" - para los que no lo entienden significa trabajar un día y vivirlo y día que no trabajas mañana será un gran problema - son pocos los que pueden atreverse .
Y cuando lo haces y señalas al ladron apareceran otros afirmando lo mismo con la única intensión de informarse y conocer tus fuentes para despues sin ningun rubor sindicarte como el ladrón y de pronto pasas de acusador a acusado, estrategia de los malditos. Así de ese modo se va la fuerza de la acción, y se va el tiempo y llega la prescripción y todas esos amarres que los políticos crean para su propia protección.
Me considero un hombre paciente y de gran fé.
Fé en aquello de "el que la hace la paga"
Fé en la sabia naturaleza con capacidad de fagocitar todo los cuerpos extraños que dañan las entrañas de nuestra sociedad.
Fé en un futuro promisor para nuestro distrito y nuestro pais solo que hay un cancer que tenemos que extirpar, juntos seremos fuerte, juntos seremos grandes, pero primero ¡Detengamos al ladrón!.