martes, 17 de abril de 2007

Lago de Yarinacocha


Una de las más hermosas muestras de la maravilla natural, se encuentra ubicada en el distrito de Yarinacocha, departamento de Ucayali, Perú.
Lástima que no se encuentre en las condiciones como muchos desearíamos verla.
Qué fue lo que no hicimos en su momento y qué podemos hacer ahora.
Hace algunas décadas, la jurisdicción de Yarinacocha, constituía un recurso natural valioso para los que habitaban su entorno; como era de esperar, el crecimiento de las ciudades y la explotación de los recursos - al parecer de ese entonces inagotables - lo llevan al estado actual, de la mano con la indiferencia de las autoridades que hasta ahora han gobernado el distrito y por que no decirlo la indiferencia de los mismos pobladores y la pobreza que asola nuestros pueblos amazónicos.
En el Perú solo tenemos tres ciudades a cuyo pie se muestran majestuosos lagos como el Titicaca (Puno), Chinchaycocha (Junin) y Yarinacocha (Yarinacocha). Ninguno de los tres escapa de la problemática del deterioro en todos sus aspectos; pero es nuestro lago el que sufre el total olvido en cuanto a proyectos reales de recuperación y conservación . Lo que se ha propuesto y ofrecido siempre, y sobre todo en época de elecciones, nos ha dicho de antemano dónde irán ha parar esas "brillantes ideas", Yarinacocha necesita la acción decidida no de los que solo disfrutan de sus bondades sino de los que lo aman de verdad, aquellos que estén dispuestos a brindar su esfuerzo y recursos por el sólo hecho de maravillarse ante ese paisaje natural - tan apreciado en otras latitudes - y de seguir gozándola como quisiéramos que nuestros hijos y las nuevas generaciones lo hagan llegado el momento.
Hoy en día los lagos Chinchaycocha de Junin y Titicaca de Puno, están considerados humedales de importancia y registrados en la Convención de Ramsar, hecho que obliga a los gobiernos a tomar cartas en el asunto bajo vigilancia y apoyo de normas supranacionales; Yarinacocha necesita ser considerada de igual forma, para no ver más ese deterioro a la que está condenada hasta ahora. Los Yarinenses podemos hacerlo, los Ucayalinos mejor.